Soledad

Soledad, grandiosa soledad observaba el hombre aunque más allá de su nube de pensamientos el mundo vivía… las flores fueron socavadas por el frío cierzo de otoño, una a una fueron magulladas y los preciosos insectos de verano fueron cayendo en cada gota de río para ser alimento de la siguiente generación. Día tras día, noche tras noche esperaban denodados cual tigre sobre su presa solo para ser otro plato en una cadena cíclica.

El hombre volvió, sus pensamientos se fueron con el viento, aun así, siempre volvían con más penumbra estación tras estación, una noche no volvieron. Su cuerpo, yacía junto a los insectos y como ellos solo fue comida.

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¿Quién es quién? Y ¿Qué es qué?

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